¿Cómo puede ayudarte el ayuno intermitente?

Seguramente estás acostumbrado a ingerir tus clásicas tres comidas al día: el desayuno, el almuerzo y la cena. Sin embargo, ¿sabías que este no es el único modelo alimenticio y que es posible cambiar tu rutina diaria?

Es aquí donde nace el concepto del ayuno intermitente, una técnica nutricional que combina períodos de ayuno con otros de ingestión de alimentos. No te confundas, pues no se trata de saltarse las comidas y pasar mucho tiempo sin comer de forma descontrolada, porque esto perjudica tu desarrollo personal y salud global.

El ayuno intermitente es un modelo de alimentación en el que pasas cierta cantidad de horas sin comer, y en determinado momento del día consumes tus alimentos. Aun así, no tienen por qué ser las 8:00, las 12:00 ni las 7:00, que son las horas típicas en la que la mayoría de las personas comen.

Con esta modalidad puedes decidir los momentos más oportunos para ingerir tus alimentos. Al mismo tiempo, es posible seguir varios patrones de ayunos, ya sean de 12, de 16 o de 20 horas sin comer.

También hay algunos protocolos un poco más avanzados, de 24 y hasta 48 horas, aunque no son recomendables si eres principiante en este mundillo.

¿Cómo funciona el ayuno intermitente? Te lo explicamos con un ejemplo sencillo: si eliges el modelo clásico, cuentas con 16 horas de ayuno y 8 horas de ingesta de alimentos. Entonces, si haces tu primera comida a las 12:00, tienes tiempo hasta las 20:00 para alimentarte, siendo tú quien decide si lo divides en dos o tres comidas.

Después de tu última comida a las 20:00, pasas 16 horas de ayuno hasta llegar a las 12:00 del día siguiente, y repites el ciclo.

Bastante sencillo, ¿verdad? Ahora bien, ¿qué ganas tú al hacer ayuno intermitente? Aquí mismo te lo explicamos.

Todos los beneficios del ayuno intermitente

Lo primero que debes saber es que acostumbrarte al ayuno intermitente lleva su tiempo, y es posible que te sientas mal en los primeros días. Tendrás mucha hambre y probablemente te veas tentado a saltarte los horarios. No obstante, cuando te esfuerzas por cumplir con esta modalidad, vas a disfrutar de las siguientes ventajas:

Alargas tu vida

Los estudios han demostrado que este patrón alimenticio reduce la tasa de mortalidad. A su vez, retrasa el envejecimiento a nivel físico, celular y emocional. Y es que tu cuerpo tendrá más tiempo para realizar la síntesis de los nutrientes y aprovechar las sustancias que consumes.

Mejora tu perfil lípido

Cuando hablamos de perfil lípido nos referimos a los valores relacionados con el colesterol y los triglicéridos. El ayuno intermitente permite que tu organismo administre mejor la grasa que ingieres para sacarle un mayor partido.

Reduce la inflamación

¿Alguna vez te has sentido hinchado después de comer? Eso ocurre porque tu organismo no ha tenido tiempo de procesar y digerir todos los alimentos, y no sólo los que has comido recientemente, sino los del desayuno o incluso el día anterior.

En cambio, si ayunas de la forma correcta, tu cuerpo se sentirá mucho más liviano.

Optimiza la sensibilidad a la insulina

La insulina es la que se encarga de reducir los niveles de azúcar en tu sangre, y si tienes la sensibilidad adecuada, redundará en mayor salud. Por si fuera poco, cuando alternas períodos de ayuno y alimentación, tu organismo es capaz de utilizar la glucosa como fuente de energía de mejor manera.

Mejora tu autocontrol

En muchas ocasiones, comes porque tienes una supuesta sensación de hambre, pero no es real, sino mera ansiedad. Cuando aprendes a controlar tus ganas de comer, también serás capaz de dominar tus emociones en otros aspectos. Tendrás mucho más autocontrol en cada faceta de tu vida, una cualidad indispensable para tu desarrollo personal.

Te ayuda a ahorrar tiempo

No es un secreto que muchas personas se saltan el desayuno, el almuerzo o dejan de cenar. Si llevas una planificación alimentaria tradicional, pasar por alto una de las tres comidas es completamente perjudicial. No obstante, si aplicas el ayuno intermitente, aprovecharás mucho mejor tu tiempo y tendrás que dedicar menos recursos a la preparación de tus alimentos.

Por ejemplo, imagina que debes empezar a trabajar a las 7:00. ¿En qué momento vas a preparar el desayuno y el almuerzo? Pero si haces ayuno intermitente, puedes comer por primera vez a las 14:00, sin tener que preocuparte por no tener la comida lista antes de esa hora.

Ayuno intermitente: ¿Para ganar o perder peso?

Otro de los beneficios del ayuno intermitente es que sirve para todo tipo de objetivo que tengas. Recuerda que no se trata de una dieta, como muchas personas creen, sino de un patrón alimenticio. Por lo tanto, puedes adaptar las calorías totales independientemente de la meta que tengas.

Es de utilidad para ganar músculo en conjunto con una rutina de entrenamiento, al igual que para reducir los niveles de grasa en tu cuerpo. De hecho, si quieres mantenerte saludable y en un peso estable, también es una excelente alternativa.

¿Listo para hacer el ayuno intermitente?

Si quieres tener una mejor salud, aprovechar tu tiempo y disfrutar de un desarrollo personal óptimo, el ayuno intermitente te va a ayudar. Serás una persona mucho más viva, más joven, resistente a las enfermedades y con una gran capacidad de autocontrol.

Existen diferentes métodos para aplicar los ayunos en tu vida diaria, así que elige el que más te guste y el que mejor se acople a tu rutina.