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La dieta hipocalorica

dieta hipocalorica

Está sobradamente demostrado que la reducción de los acopios de grasa depende en mayor medida de la alimentación que del entrenamiento, pero de la misma forma que todos respondemos diferentemente al ejercicio, también lo hacemos a la dieta. El culturismo es una de las actividades más sofisticadas y complejas que existen, porque implica numerosos factores tanto externos como internos.

Para los neófitos, el culturismo consiste en levantar pesas y comer como fieras para acabar con músculos de titanes. Pero esa visión simplista está muy lejos de la realidad, ya que eso sólo funciona en un porcentaje pequeño, ya que así la mayoría sólo consigue ponerse gordos y un culturista muy pasado de peso no es visto como un culturista, sino como un tipo fuerte… y gordo. Otros cuando buscan deshacerse del exceso de grasa recortan drásticamente la cantidad de alimento ingerido y para su frustración acaban descubriendo que pierden más tejido muscular que grasa, al final están pequeños, pero tampoco muy definidos. Y es que todas las dietas de definición tienen pros y contras y para complicarlo más todavía, su eficacia varía en función del metabolismo de cada cual y de su capacidad de respuesta a las manipulaciones de la dieta. A continuación vamos a revisar la dieta hipocalorica.

 

La dieta hipocalorica es una de las dietas más populares a la hora de reducir los niveles de grasa, sobre todo entre la población no culturista.

SU CONCEPTO: Esta dieta de definición,(dieta hipocalorica)está basada en la reducción calórica, es decir en reducir la cantidad total de alimento para que las calorías ingeridas sean menos que las que el cuerpo gasta en sus funciones normales, además de en sus actividades físicas, incluido el entrenamiento, y por tanto se vea obligado a recurrir a sus reservas de adiposidad para compensar ese déficit calórico y que gracias a eso se promueva la reducción de los acopios de grasa subcutáneos.

ALGUNAS DE SUS VENTAJAS: La principal ventaja es que con la dieta hipocalorica se experimenta un descenso acusado y relativamente rápido de la pérdida de peso.

ALGUNOS DE SUS INCONVENIENTES: Sin embargo, la dieta hipocalorica  presenta numerosos inconvenientes, especialmente para un culturista. Para empezar sus efectos para activar la eliminación de la grasa se disipan en breve tiempo, porque el metabolismo tiende a sobrecompesar la reducción de la ingesta calórica aminorando su ritmo para con ello gastar menos calorías. Con esa aminoración metabólica es casi imposible quemar la grasa y además también resulta mucho más difícil construir tejido muscular. Si la reducción de alimento se mantiene durante un cierto tiempo (más allá de 2-3 semanas) el cuerpo se pone a la defensiva entendiendo que se enfrenta a una situación de penuria alimentaria y preservará el tejido adiposo a ultranza, con lo que el efecto es el contrario del inicialmente pretendido, porque quemará antes músculo que grasa. Por otro lado, la reducción de alimento puede suponer un riesgo para la salud por la merma implícita de nutrientes vitales como vitaminas y minerales. Valoración de su eficacia desde el punto de vista culturista: La eficacia de esta dieta para definir es muy limitada por cuanto el metabolismo se revelará al cabo de muy pocas semanas, a veces en sólo dos o tres y a partir de ahí se disipan todos sus efectos. Por otro lado, la mayoría del peso perdido durante las primeras fases no proviene de la grasa, sino del agua y posteriormente se quemará tanta grasa como músculo, además, tampoco es muy saludable ni psicológicamente fácil de seguir, porque la mente se revela al pasar hambre. Ningún culturista bien informado sigue este protocolo de definición.

 

La dieta hipocalorica
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